LA IMPORTANCIA DEL PH EN EL PROCESO DE LAVADO

 
En esta ocasión queremos compartir con ustedes este blog  de el autor Agustin tomado de la página https://www.ienseco.com/single-post/2016/10/30/La-importancia-del-pH-en-el-proceso-de-lavado. Con este esperamos que comprendan la importancia del PH en el resultado final del lavado.

El pH, también conocido como potencial de hidrogeniones, es una escala que nos indica el grado de acidez o de alcalinidad que posee cierta disolución, es decir la concentración de iones de hidrógeno que tiene determinada sustancia. Bien, estos términos se leen un poco técnicos, pero vamos, no es tan complicado como parece, hagamos una analogía con la temperatura. La temperatura es una propiedad del agua, en un extremo tenemos muy frío (ejemplo 1°C) y en el otro extremo tenemos muy caliente (ejemplo 50°C), a medida que aumentamos la temperatura cuando el agua está muy fría (1°C), pasará a estar fría (12°C), si aumentamos más, el agua pasará a estar templada (25°C) que es un punto medio, si seguimos subiendo pasara a estar caliente (37°), y si continuamos se tornará muy caliente (50°C). Si lo comparamos con la acidez del agua, que también es otra propiedad de la misma, tenemos: si el agua posee un pH de 1 es muy ácida, si la concentración de iones de hidrógeno disminuye, el agua pasará a tener un pH de 3 entonces es agua ácida, si sigue disminuyendo la concentración el pH llegará a 7 que es el punto medio en la escala, donde no es ni ácida ni alcalina (es neutra), cuando la concentración de iones sigue bajando llegará a 11, que ya es agua alcalina y si baja hasta un extremo la concentración de iones, llegará a un pH de 14 que es el punto máximo de la escala y nos indica que el agua está muy alcalina.*

 Ejemplos de acidez o alcalinidad:

Te preguntarás ¿y todo esto que tiene que ver con el agua del proceso de lavado!? Y la respuesta es “mucho”.

 Efectos en las prendas

Si en tu fase de lavado el agua resultante de la mezcla de químicos, detergentes, suavizantes y demás productos que hayas utilizado tiende a ser ácida,  estarás sometiendo las prendas que lavaste a un desgaste innecesario y este desgaste no se limita únicamente al momento en que se lavó la prenda, porque si no le bajaste el grado de acidez al agua, incluso fuera de la lavadora los residuos ácidos seguirán actuando sobre la prenda consecuentemente reduciendo el ciclo de vida de la misma.

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 Ahora por el otro lado, tenemos si tu mezcla de agua detergente suavizante y demás, quedó muy alcalina, el que puede llegar a sufrir es tu cliente a causa de la irritación en su piel, todo dependerá del grado de alcalinidad con que hayas dejado la prenda y la sensibilidad de la piel de la persona. Esto sin mencionar que la excesiva alcalinidad puede ocasionar que una prenda (se aprecia principalmente en ropa blanca o de colores muy claros) vaya adquiriendo un tono medio gris o amarillo.

Es importante mencionar que la mayoría de los detergentes para ropa son alcalinos y se ubican entre 8 y 10 en la escala de pH, estos es por dos sencillas razones: la primera es que la mayoría de suciedad tienda a ser ácida y la segunda es que una de las funciones del detergente es incrementar la alcalinidad del agua para que la grasa en las prendas se pueda saponificar (hidrólisis).

Efectos en el detergente

La mayoría de los detergentes tiende a funcionar de manera óptima a un cierto grado de acidez o alcalinidad, a manera que nos alejamos de estos requerimientos dentro de la escala del pH, la efectividad se va mermando. Supongamos que lo que queremos limpiar son residuos pesados de óxido en una prenda, entonces lo que nos conviene es hacerlo en un entorno ácido, por el contrario queremos limpiar grasa humana y proteínas nos conviene hacerlo en un entorno medio alcalino, si necesitamos eliminar grasas pesadas la mejor alternativa será en una ambiente de lavado completamente alcalino. Pero sobre todo lo anterior, nunca debes olvidar neutralizar antes de finalizar el lavado. 

Como puedes apreciar, el potencial de hidrógeno juega un papel fundamental dentro de los procesos de lavado en nuestras empresas, tanto para la conservación y apariencia de las prendas como para la eliminación de manchas y suciedad, lo importante es saber manejar esos contraste a nuestro favor, siempre recordando que al final hay que dejar la escala lo más que se pueda cercano a 7; para conocer la acidez o alcalinidad del agua dentro de tus procesos puedes utilizar tiras reactivas de pH, más adelante escribiré acerca del uso y la interpretación de las mismas, así como sugerencias para mantener un buen balance entre acidez y alcalinidad.

*La escala del pH es logarítmica con base 10, esto significa que por ejemplo un pH de 3 es diez veces más ácido que un pH de 4 y cien veces más ácido que un pH de 5. 

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