En Lavanti cambiamos la forma de lavar la ropa en los hogares.

 

 

Es común viajar a otros países y ver cómo las personas hacen uso de las lavanderías autoservicio para el lavado y secado de la ropa. En Colombia esta modalidad comenzó a ser adoptada y hoy se ha vuelto tendencia.

 

Nuestra línea de lavanderías compartidas en edificios le apunta a darle un giro a la forma en la que las personas lavan y secan su ropa, a generar nuevas alternativas para que los constructores y las personas tengan nuevas opciones de distribución de espacio en las viviendas. Además, esta tendencia impacta positivamente a la economía familiar y a la sostenibilidad del medio ambiente.

 

¿Qué se puede cambiar al contar con un espacio de lavadoras y secadoras en los edificios? La lista es infinita, pues va desde eliminar la inversión y endeudamiento de las familias por tener que adquirir una lavadora, suplir los gastos de servicios técnicos y repuestos, hasta lograr que por medio del lavado cada persona ahorre una cantidad significativa de agua y energía. Al entrar en temas de espacio al interior de las viviendas, está uno de los mayores beneficios de este servicio: ¿qué otro uso de daría usted al espacio que hoy ocupa su cuarto de ropas? Creo que la lista es bastante amplia.

 

La ropa limpia es una necesidad y tenerla seca el mismo día, una ventaja. Aquí, sumamos otro beneficio: fachadas y balcones sin ropa secándose a la vista.

 

Con las lavanderías compartidas queremos lograr que la mayor cantidad posible de personas accedan a una lavadora y así lograr que se reduzca el tiempo que se dedica a esta actividad. A esto le sumamos la contribución al medio ambiente ya que se reduce la cantidad de lavadoras y secadoras que se consumen de forma masiva en cada hogar y que tienen un ciclo de vida más corto.

 

Si ya está considerando implementar la lavandería autoservicio en su edificio, al conocer la modalidad, estará convencido:

 

La modalidad es sencilla, adecuamos un espacio en el proyecto con los equipos necesarios para el número de habitantes y mobiliario para generar un espacio agradable y práctico. Cada usuario paga por lavar y secar, puede hacerlo en efectivo o por medio de una app. El servicio al cliente, mantenimiento y operación logística está a cargo de Lavanti lo que elimina cualquier responsabilidad de la administración o el edificio.

 

El cambio está en lo cotidiano. Existe una mejor forma de lavar y secar la ropa y esa forma la tenemos en Lavanti.

 

Por: María Alejandra Acosta

Directora de mercadeo y ventas.

Correo: mariaalejandra@lavanti.com